Bienvenidos a nuestros paseos-

"Este blog pretende ser un mosaico en el cual se plasmen, en imágenes, esos momenticos de los que intentamos disfrutar cada semana siempre y cuando las obligaciones familiares nos lo permitan. No buscamos grandes hitos, ni grandes hazañas, lo único que perseguimos es disfrutar, unas horas a la semana, de los regalos que nos proporciona la madre naturaleza. Esto nos carga las pilas para comenzar una nueva semana. ¿Qué mas podemos pedir?"
Esperemos que os gusten las imágenes que recogemos en nuestros paseos y si os animáis a hacer alguno de ellos, encontraréis, en cada reportaje un enlace que os llevará a la ruta que previamente hemos descargado en Wikiloc.

domingo, 14 de octubre de 2012

Castellar (1.281 metros) y Paso del Oso (1.334 metros) desde el Monasterio de Leire.


Duración.- 3 horas y 34 minutos.
Desnivel acumulado.- 698 metros.


La ascensión de hoy la realizamos desde el Monasterio de Leire. Arrancamos nuestra andadura a 771 metros de altitud en uno de los monasterios más emblemáticos de Navarra. Las primeras noticias que aluden a dicho monasterio datan del S IX. Su estilo arquitectónico es románico. En su interior descansan los restos de los primeros reyes del reino de Pamplona: Iñigo Arista, García Iñiguez y Fortún Garces también llamado "el tuerto".

Una vez abandonamos el Monasterio, dirigimos nuestros paso hacia las faldas de la Sierra de Leire a través de la Cañada de los Roncaleses que discurre por este territorio. Viene desde el Valle del Roncal y finaliza en las Bardenas, atravesando en su camino toda la geografía foral. Por si os interesa pasamos a explicaros su origen.

Cañada de los Roncaleses.- Los pueblos del Valle del Roncal tienen el privilegio de que sus ganados pasten el territorio bardenero desde que les fuera concedido en el siglo IX  Dicho privilegio es a perpetuidad y tiene su origen en la batalla de Ocharren en la que los roncaleses tuvieron un destacadísimo papel. Corría el año 821 cuando una fuerte columna árabe avanzaba contra los reductos de la montaña navarra. El Rey Sancho García les salió al paso en la comarca de las Bardenas. La vanguardia del ejército cristiano era roncalesa, y fue la primera que entró en contacto con los árabes en las inmediaciones de la aldea de Ocharren. La victoria sobre los moros fue total. Sobre el mismo escenario de la batalla, el Rey concedió a los roncaleses el disfrute de pastos sobre las Bardenas. Más de mil años llevan las ovejas del Valle del Roncal llegándose otoño tras otoño hasta esas tierras. En la actualidad la cañada es utilizada sobre todo de forma recreativa.

La ruta apenas tiene complicaciones. En el único punto que tenemos que estar un poco atentos es el que separa la senda que va la vecino Arangoiti de la que nos lleva al Castellar. Durante el paseo podremos disfrutar de variedad vegetativa ya que el comienzo transcurre entre vegetación mediterránea, en donde la encina es la estrella, para una vez llegado al Portillo de Cerrada, pasar a disfrutar de una vegetación más típica de zonas húmedas pudiendo disfrutar de los prados y las hayas.  

Por su belleza, por su diversidad, por su espectacularidad y por sus impresionantes vistas es, a todas luces, un paseo totalmente recomendable para pasar una fabulosa mañana en contacto con la naturaleza.





Aparcamos el coche en el monasterio de Leire dispuestos a comenzar el paseo de hoy.
Echamos una mirada a la Sierra de Leire y comprobamos que las nubes se han instalado en la parte superior de ésta.
Panorámica del monolito de la Sierra de Leire entre la vegetación del bosque.
Ascendemos por la cañada rodeados de encinas.
Detalle.
La ascensión la realizamos por la Cañada de los Roncaleses.
Tres estructuras rocosas, sacudidas por el efecto de la erosión, aparecen entre la niebla.
Mojón informativo de la Cañada. Si nos fijamos detenidamente observaremos una inscripción sobre la superficie de la piedra.

Mirada hacia atrás desde donde a duras penas divisamos el pantano de Yesa a la izquierda y el Monasterio a la derecha.
En unos metros llegamos al Portillo de la Cerrada. Una vez llegados a este punto, si giramos a la izquierda llegaremos al Castellar, si por el contrario giramos a la derecha llegaremos al Paso del Oso.
Nosotros hemos girado hacia la izquierda y comprobamos que el paisaje cambia radicalmente.
Bosque de hayas.
Un enorme acebo.
A la altura de esta roca, que se nos semeja a la silueta de un perro, giraremos a la izquierda e iremos directos a la cima.
Garlampernas.
Hayas chaparras a escasos metros de una nublada cima.
Cruz de acero inoxidable que hace veces de buzón en la cima del Castellar.
El viento reinante hace que las nubes se desplacen rápidamente originando algunos pequeños claros que aprovechamos para fotografiar al Pantano de Yesa...
... que serpentea en su discurrir hacia la presa, en un ambiente misterioso que lo hace más bello si cabe.
Fotos en la cima junto a la cruz.

El otoño hace que proliferen todo tipo de setas y hongos. Su presencia la encontramos hasta en los lugares más insospechados.
Volvemos nuestros pasos nuevamente hasta el Portillo y desde allí nos dirigimos hacia el Paso del Oso...



... al que llegamos después de crestear durante unos minutos.
El Paso del Oso es un agujero, de gran tamaño, excavado de forma natural, a lo largo del tiempo, en las paredes rocosas de la Sierra de Leire, por entre el cuál, se divisa el valle del pantano de Yesa.
Zoom del Pantano, en la parte inferior de la fotografía podemos observar la autovia que acaban de construir.




El Castellar desde el Portillo. En su falda aparece el Monasterio de Leire.
Al fondo Peña y en primer plano la presa del pantano con sus aliviaderos.
Zoom al Monasterio desde el Portillo.
Aprovechando que la niebla ha levantado, obtenemos una panorámica del pantano.
Zoom sobre Tiermas. En esta fotografía se puede apreciar como a principios del otoño el volumen del pantano ha bajado considerablemente y se halla a la espera de nuevas lluvias que hagan que su volumen de aguas aumente. Aprovechando que el nivel del pantano ahora es bajo, es buena época para ir a darse unos buenos baños de barro en el balneario de época romana que las aguas dejan al descubierto con la llegada del otoño. ¡Con la idea del recrecimiento del pantano ya quedan pocas oportunidades para darse este lujo!. Nuevamente aparece el sentido destructor del ser humano... 
Ya hemos regresado a nuestro punto de partida y es desde aquí desde donde obtenemos una última panorámica del Castellar.



2 comentarios:

  1. me parece una ruta francamente bonita y agradable. Últimamente estáis bordando las rutas, espectacular el paso del oso

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