Bienvenidos a nuestros paseos-

"Este blog pretende ser un mosaico en el cual se plasmen, en imágenes, esos momenticos de los que intentamos disfrutar cada semana siempre y cuando las obligaciones familiares nos lo permitan. No buscamos grandes hitos, ni grandes hazañas, lo único que perseguimos es disfrutar, unas horas a la semana, de los regalos que nos proporciona la madre naturaleza. Esto nos carga las pilas para comenzar una nueva semana. ¿Qué mas podemos pedir?"
Esperemos que os gusten las imágenes que recogemos en nuestros paseos y si os animáis a hacer alguno de ellos, encontraréis, en cada reportaje un enlace que os llevará a la ruta que previamente hemos descargado en Wikiloc.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Azalegi (1.165 metros) desde la caseta de control de la Selva de Irati.


Duración.- 2 horas.
Desnivel acumulado.- 330 metros.

Selva de Irati.

La Selva de Irati es uno de los grandes tesoros de la geografía de Navarra. Por su extensión, es considerado el segundo bosque más extenso de hayas y abetos y el mejor conservado de Europa, sólo superado por la Selva Negra alemana.Se extiende a lo largo y ancho de 17.000 hectáreas de bosque natural. Su ubicación está enclavada en pleno Pirineo oriental navarro, rodeada por montañas.

La vegetación de este espacio natural único en Europa se caracteriza por la presencia de hayas y abetos. El haya es el árbol predominante al asentarse sobre los fértiles suelos silícios, pero no le va a la zaga la presencia de abetos que aprovechan la naturaleza del suelo calizo, es significativa la presencia de abeto blanco. Para finalizar este apartado diremos que Irati conserva una gran representatividad de la variedad florística del Pirineo.

La fauna también es muy variada debido a la cadena alimentaria. Abundan los insectos lo que hace que también sean abundantes las diferentes especies de aves que se alimentan de ellos como por ejemplo el pito negro y el pico dorsiblanco. Como mamíferos destacan el jabalí, el ciervo, el topo, las ardillas, las martas, etc... 

El alto índice de lluvias que registra esta zona pirenaica provoca que el paisaje esté poblado de arroyos y torrentes, que surcan su abrupto relieve, otorgándole un ambiente idílico en el cual es muy fácil hacer volar la imaginación dejándonos llevar por los trinos de los pájaros, el ruido del fluir de las aguas de los diferentes riachuelos presentes en la zona y admirando todos y cada uno de los rincones que este paraje natural nos ofrece a cada paso que damos.




El paseo comienza a la altura de la caseta que regula el paso a la Selva de Irati.
Desde este enclave sale una senda marcada, que nosotros la hemos realizado en sentido inverso, que nos hace atravesar este puente artificial...
... para adentrarnos en este majestuoso hayedo...
... que rara vez nos deja ver algo del paisaje...
... y que está formado por enormes ejemplares de hayas con caprichosas formas en la configuración de sus troncos.
Detalle del interior del hueco del tronco de un ejemplar de haya.
La frondosidad del bosque hace que apenas pueda penetrar la luz solar...
... hasta la parte más alta de éste. Notaremos que llegamos a la parte superior del bosque porque tendremos que atravesar este pequeño túnel vegetal...
... antes de llegar...
... a un pequeño collado...
... desde el cual divisaremos la lejana silueta del monte Ori.
El ganado se arremolina debajo de la agradable sombra que proporciona esta haya para protegerse del calor reinante...
... y nosotros hacemos lo mismo para poder sacar esta fotografía.
Había muchas.
Desde ahí seguiremos por una amplia senda rodeada de unos helechos que ya están adquiriendo una altura considerable...
... para llegar hasta aquel tejo que vemos delante nuestra y desde ahí acometer la última parte del ascenso.
En este paraje todo es espectacular.
Última parte del ascenso que hacemos...
... contemplando todo lo que encontramos a nuestro alrededor.
Detalle.
Esta foto ilustra perfectamente la altura de las hayas y la luminosidad del bosque.
Ermita de San Esteban.
Luz.
Últimos metros...
... antes de llegar a una cima que está plagada de cardos...
... y de ganado que pasta que en zonas altas en donde el calor aprieta menos.
Monte Menditzar.
En primer plano, en el centro, vemos la cima arbórea del monte Mozolo y al fondo el monte Ori.
Pirineos.
Al fondo la Higa, antes Elke y Pausaran.
Monte Ortzantzurieta.
Fotos desde la cima.

No estamos solos.
Emprendemos el descenso hasta esa charca artificial. Si siguiéramos rectos iríamos al monte Aritzelatz.
Valle.
No todos los árboles van a estar sobraos de hojas.
Recuperamos otra vez la senda...
... para adentrarnos nuevamente en el bosque para rodear las faldas del monte Azalegi.
Silueta de hongos yesqueros en el tronco de un árbol.
Detalle de hongo yesquero.
Color en el paseo.
Reflejos de las copas de los árboles...
... en pequeños remansos de agua...
... de la regata de Arrazola.

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